Antes que nada nuestro profesor nos hizo una rápida demostración de como ponchar uno y de paso nos mostró algunas formas de facilitar el trabajo. Seguido lo probó y vimos que el cable funcionaba a la perfección. Era nuestro turno de ponchar nuestro cable y probarlo para comprobar que lo hubiermos hecho bien.
Cada quien tuvo problemas en cierta parte, ya sea al cortarlo, al ordenar los pares o al evitar que los pares se movieran. Aparentemente nuestro equipo fue el segundo en terminar pero al momento de comprobarlo, nos dimos cuenta que en un lado los pares estaban mal acomodados. Fue ahí donde empezó la "diversión".
En resumen, todos habían ya terminado de ponchar sus cables, mientras que nosotros tuvimos que poncharlo unas 6 o 7 veces más. ¿La causa de esto? Simple, nuestro cable estaba defectuoso en alguna parte que desgraciadamente no habíamos detectado hasta que la cortamos sin darnos cuenta y finalmente nuestro cable mostró tener una conexión exitosa.


No hay comentarios:
Publicar un comentario